Si estás recibiendo esta invitación, significa que formas parte de quienes han compartido nuestra historia. Por eso, nos encantaría celebrar contigo el amor y el comienzo de esta nueva etapa juntos.
Nos conocimos en Medellín, cuando menos lo estábamos esperando, pero justo cuando la oportunidad de cruzarnos en el camino nos encontró preparados. Y aunque en ese momento no lo entendiéramos, Dios, la virgen y un par de ángeles, nos estaban abriendo el camino para recibir por mérito lo que sería el mejor regalo para nuestras vidas.
En cuanto al lugar elegido para casarnos, tampoco es casualidad, Cartagena de Indias sin ser la ciudad de origen de ninguno de los dos, ha sido testigo de nuestros momentos. Es una ciudad de alegría, romanticismo, magia y prosperidad, tal como lo es nuestra relación. Y es un lugar donde, a lo largo de nuestra historia hemos vivido experiencias inolvidables y hemos soñado junto a un o algún gin-tonic este momento que finalmente hoy se hace realidad.
“Que suerte”